Senderismo nocturno

Publicado en por sierraextreme.over-blog.net

04122010003.jpg Varios valientes fuimos quienes realizamos el sendero de Aracena - Los Marines - Aracena. A las 7 de la tarde partimos desde el Restaurante Montecruz, situado en la plaza de San Pedro. Con unos 3 o 4 grados de temperatura ambiente, nos encaminamos hacia el inicio del sendero que se encuentra junto al Bar la Reja, en el polígono Cantaelgallo. Ataviados con ropa de abrigo y con nuestros frontales en la cabeza, comenzamos el sendero, eso sí, antes la gente de Aracena se nos quedaba mirando, como diciendo "dónde va este grupo de locos"...

Como si en una película de Tim Burton, nos metimos entre castaños, camino de Los Marines. Los castaños, más que centenarios, desde el siglo XVI o XVII alguno que otro, eran los testigos de la ruta que estábamos realizando. Era un buen ritmo para entrar en calor, para que los músculos se pusieran en funcionamiento y para llevar una buena conversación con los compañeros de senda.

Una hora más tarde, llegamos a Los Marines, que se encuentra a unos 4 o 5 km. de Aracena, por el sendero que anteriormente he descrito. Nos encontramos allí, que la feria del mosto estaba cerrada, pero ése no era nuestro objetivo, éste era y fue, reencontrarnos con viejos amigos, conocer a nuevos y hacer algo diferente.

Depués del avituallamiento en el Bar la Herradura, continuamos nuestro recorrido hacia la cima del Alto del Chorrito, un collado que se encuentra a un km. escaso de Los Marines, y que es la introducción hacia una bajada de 4 km. hacia el valle de Linares de la Sierra. Desde el collado, pudimos ver las luces de los pueblos del andévalo y la cuenca minera, y hasta alguno, divisó algún faro de la costa.

Acabada la bajada, y con la sorpresa de algún burro que otro, comenzó una subida, que nos hizo olvidar la bajada de temperatura que la noche de senderismo nos regalaba. Más de un cortaviento se quitó, pero se volvieron a poner cuando llegamos al final de la cuesta, un km. de cuesta con un desnivel de unos 100 metros.

En la intersección de los caminos de las minas de Fátima con el de Linares de la Sierra, procedimos a enfilar el último tramo de nuestra travesía. Quedaban unos 3 km. para llegar a Aracena. Encinas y alcornoques eran los que nos escoltaban en estos últimos momentos de sendero, y justo, metros antes de entrar en Aracena, comenzó levemente a llover. Nos mojamos pocos, porque nuestro objetivo fue cumplido, llegamos a la Plaza de San Pedro, desde dónde partimos a las 7 de la tarde. Eran las 11 de la noche, y tocaba cenar.

Desde aquí, agradecer a todo el que participó en nuestra pequeña aventura.

 

Gracias04122010004

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